¿Recuerdas cuando pasamos por delante de una anciana con muchos gatos y te dije que voy a acabar loca de atar como esa señora?. Pues bien, ahora prefiero que recuerdes que me da miedo que alguien más descubra lo increíble que eres, sí, me da miedo no que nos separen kilómetros, sino que me ahogue sin agua en una cucharilla de té.
Quiero que además recuerdes, eso que dicen de que el amor amansa a las fieras. Y es verdad ¿eh? desde que cambié el chip, estoy suave como la seda, nada de histerias, todo es relax y es una sensación parecida a la protección. No puede pasarme nada, por que tú estás. He aprendido a no lamentarme de nada, a vivir rápido para no pensar a veces, a luchar por lo que de verdad importa, porque lo que tenga que ser será, sin que me de tiempo de decidir lo contrario.
Dicen que no hay, no existe amistad después de un beso, que entonces pasa a ser "el beso". Y más cuando por ahora eres el único que me hace feliz en todos los sentidos, con la ropa puesta. Pero pretendo no tener que decidir por ti, y por mi...me parece demasiado papel para mi en esta película y aunque decida no decidir, esperar lo inesperado siempre es lo más difícil. Por eso me preocupa y a pesar de todo, tengo mil dudas, aunque desaparezcan de alguna manera, cuando me abrazas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario